¿Hace cuanto que había olvidado esto?
Humm...Creo que viendo la última fecha en el que escribí, supongo que pasó bastante tiempo, aun que para mí, los días & los meses pasaron volando dejando huellas en el libro de mi vida, tanto buenos como malos, unos me dejaron una gran enseñanza, así como anécdotas que podré recordar & me harían sentir dicha al recordarlas.
Amaba los días nublados con nubes grises & cuando los truenos se asomaban entre las montañas que consumían los rayos de luz del día & daban la alarma de que llovería, donde las gotas suavemente caían del cielo y golpeaban mi ventana como melodías susurrantes & nostálgicas, esos eran los días más felices para mí, los días grises... Los que mantenían mi alma en paz & melancolía, con mi mente sobre la luna, pensando en fantasía, una felicidad que se aproximara... Un rayo de esperanza que se asomara en mi tristeza profunda.
Los días soleados eran como algo que repudiaba, no podía soportar que el sol calará mi piel nívea, o me hiciera sudar o se me esponjase el cabello después de haberlo "peinado" tan minuciosamente -además de que me ponía un tanto de malas- ciertamente, no eran lo mío, muchos decían que los días soleados son los días alegres & felices donde la gente tiene más energías & la felicidad rebotaba por doquier, yo no lo veía de esa forma. Uno: porque me dañaba mi piel sensible e intensamente blanca; dos: porque detestaba sudar & sentir mi cabeza como un horno de microondas; Tres: porque el calor no es lo mío, así nada más. Así que no podía atribuir un día soleado como "un día feliz" pero el día de ayer, sábado doce de agosto del dosmilonce, cambió mi vida en un aspecto de ver un día soleado como un día repudiable...
Ayer tuve la dicha de conocer a un amigo virtual que hacía tiempo hablábamos, al principio, no le daba tanta importancia, después de que dijo que era de la misma ciudad que yo, despertó mi curiosidad al igual que nuestro parecido interno & el pasado estaban enlazados por un mismo patrón que nos oscureció la infancia, somos dos personas que sufrimos una misma catástrofe & entre ambos, lo estamos enmendando sin pedirle nada a cambio uno del otro...
Finalmente acordamos vernos, yo estaba muy nerviosa, pero algo muy, muy dentro de mí me decía: "No te detengas, ¡hazlo!" Algo que tenía que suceder, sentía que algo bueno pasaría & en efecto se dio...
Yo estaba sentada en una barda a unos metros de distancia de las taquillas del parque de diversiones viendo el celular, entonces miré atrás de mí & observe como él iba bajando & recorriendo el lugar hacia mí, entonces yo me paré & ambos nos sonreímos con mucho entusiasmo, nos dimos un abrazo & nos ladeábamos como si fuéramos conocidos de toda la vida... Así los sentía.
-Tengo algo para ti.- le dije tímidamente con una sonrisa en los labios, hace mucho le había prometido que le daría su regalo de cumpleaños.
él esperó, saqué de mi cartera café un bolsito con el grabado de la marca Fossil -aun que no fue precisamente un regalo de la marca-
tomó él el regalo con pena & me dio a cambio un abrazo muy fuerte apoyando su rostro en mi hombro, tomó con cuidado el regalo & sacó el objeto que estaba aún envuelto en papel de china color azul claro.
-¡Oh! ¡Lo que siempre quise, papel de china!- me bromeó sonriéndome, yo solté una risotada & complementé en su comentario devolviendo la sonrisa.
Al abrirlo con cuidado vio el brazalete negro con botones de metal dorado incrustados en el, lo admiró unos segundos & volvió a abrazarme agradeciéndome por dicho obsequio que tan cuidadosamente escogí para él -algo dentro de mí supo que fue el indicado, pues de tantas platicas él me comentó que era lo que le gustaba así que me fui por el instinto femenino-
Platicábamos de muchas cosas sin dejar de reír, de películas, de lo felices que estábamos de encontrarnos después de tanto tiempo de haber platicado por un simple juego o msn, de lo que sea, hasta que entramos al Parque de Diversiones...
-¿Quieres que vayamos a lo más fuerte?- Me sonrió acercándose a mí apretando mi cintura, yo sonrojada accedí con una ligera broma:
-sí muero, ¡te golpearé muy fuerte!
él solo rió, & nos dirigimos al primer montaña rusa, al principio me asusté demasiado, gritándole al oído que moriría -riéndome- él en vez de gritar, carcajeaba de risa al verme tan espantada.
Al bajarnos, el me daba la mano para bajar en cada juego, con una sublime cortesía & caballersimo que yo en lo personal admiraba, me gustaba mucho los hombres que tratan así a sus amigas, en mi situación: su mejor amiga, su hermana...
Después de unos cuantos juegos fuimos a comer, yo en lo personal no tenía bastante hambre -además de que la comida de los estantes no me daba confianza & era bastante cara & claro después de haber saboreado unas paletas que traje para ambos, no me apetecía nada- Pero comimos, sin dejar de bromear & platicar, lo observaba a los ojos, tenía unas pupilas muy bonitas, de un color café claro singular mucho mas claro que los míos, me parecieron ojos muy bonitos.
Subimos a los carritos chocones, era uno de mis juegos favoritos de la infancia, sobre todo porque imaginaba que podía manejar de verdad & eso me hacía sentir mayor -riendo- pero a veces no encontraba a quien poder chocarle... En este caso él fue mi objetivo...El único. Mientras todos me daban de espalda, de lado, yo no les hacía caso, mis ojos buscaban solamente su coche para ser aplastado por el mío al igual que él hacía mí, jugamos 3 rounds seguidos para ver quien ganaba.
-Lo siento señorita, ¿admite su derrota?- Rió mientras puso su brazo para que lo tomase.
-¡Fue un empate!- objeté riendo, él accedió a mi capricho añadiendo que eso "era cierto" con un tono de sarcasmo.
Fueron tantas cosas que no cabría en una entrada todas las aventuras que tuvimos.
En una atracción había una fila muy larga & estábamos en el sol, lo que yo odiaba.
-me quema la cabeza, ¡hace demasiado calor!- me quejé apoyando mi cabeza en su hombro, noté que el también sudaba por doquier, pero no lo vi ni siquiera exaltarse como yo ni un poco.
-Yo no me quejo, me gusta.- sonrió pero era una sonrisa distinta, entonces al observar su gestó pude notar lo que significaba... él disfrutaba del día soleado porque la estaba pasando bien, no importó que haya sudado o los rayos del sol nos cegara la vista, la compañía era lo que disfrutaba, en cada día soleado daría un encuentro con el recuerdo de hoy... Lo que ambos disfrutábamos.
Eso es... Los días soleados no eran mis favoritos porque no sabía apreciarlos, solo me quejaba del sol, pero lo que realmente significaba un día soleado como uno nublado lo ignoraba... & Ahora, era como haber sentido un día soleado de verdad, con su sentimiento, un día alegre & feliz, algo más que excelente...
Después de un juego mi acompañante sufrió un mareo, así que al bajar nos detuvimos a sentarnos en una barda, él se recostó & apoyo su cabeza en mis piernas cerrando los ojos, su rostro se veía sereno, calmado e inexpresivo. Empecé a juguetear con su cabello, peinandolo o alisándolo -me gusta mucho jugar con el cabello de las personas- a veces abría un ojo para verme o alzaba la mano para volverse a peinar.
Después de un rato volvimos a las montañas, sin parar de sonreír, fue un día esplendido, un día soleado por primera vez, como todos me lo habían dicho...
Recibí una llamada de mi madre, ya estaba esperándome, mi querido amigo Gusi bajó la mirada & esta vez no supe descifrar si era tristeza o seriedad, quería saber en qué pensaba.
Ya iban a ser las siete de la tarde, & a esa hora ya estaban cerrando el Parque, me acompañó a la salida & vi el coche con mi madre & mi hermano dentro.
Entonces me volví hacia él & nos abrazamos muy fuertemente, me besó en la mejilla & yo también la suya.
-Me alegró mucho verte hoy, me divertí muchísisimo- susurré tristemente
-Yo también- sonrió.
Se volvió para mirarme & yo lo abracé nuevamente, & dijimos que volvería a repetirse.
Me fui al coche & al subir miré hacia atrás, & lo vi serio, cruzando la calle intentando buscarme, entonces me despedí con la mano con la ilusión de que un día soleado volviese a ocurrir...
Esta vez, con mi mente sobre la tierra & no sobre la luna.
Nill

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