No podía soportar las lágrimas que se desataban de mis ojos, parecían un mar agitado en una tormenta, miles de emociones & una neblina de confusión me cegaba, estaba completamente destrozada, no sabía lo que era correcto, no sabía lo que en verdad sentía, todo era tan incierto, no sabía lo que se avecinaba, no podría decidir si estaba a favor o en contra de mi propio destino...
Hace unos días acordamos en salir Jesús & yo al cine, ya era la tercera salida que organizamos, & todo pareció ocurrir de manera normal, aun que yo no sabía porque estaba tan ansiosa.
Había llegado temprano por contratiempos, así que pasé un rato viendo revistas de Manga, Viajes & Ciencia en Samborns
Llegó a mi lado con un saludo & solté la revista hasta abrazarlo con alegría & fuimos directo a la taquilla del cine.
Todo salió bien, aun que casi no puse mucha atención a la película estando él al lado de mí, & hay cosas que omitiré por aquí... Muchas veces no es sensato relatarlo... & recordarlo me atonta la mente.
Al salir, había un chico con un pequeño grupo de espectadores que lo observaban & escuchaban mientras él tocaba el piano con tal sutileza que ambos recurrimos a un asiento a escucharlo también. Yo estaba maravillada ante el pequeño concierto...& Le decía a él cuanto extrañaba tocar piano, pero me sentía tan tiesa & tan inútil que no creía que podría ser una persona capaz de ser como un verdadero músico.
Caminabamos por la plaza sin dejar de conversar o reir, a veces yo corría a todos lados para que me persiguiera, & al final nunca lo conseguía por mi torpeza al correr, así que en menos de cinco segundos, ya me estaba tomando los brazos.
A veces me abrazaba o me daba besos en la mejilla diciéndo lo especial que era para él, también lo era para mí, nunca pensé que un hombre pudiera ser capaz de entenderme, quizá porque somos iguales o tan parecidos, al sufrir un mismo patrón de dolor, somos dos aventureros con llagas por todo el corazón que nos encontramos para compadecernos de nuestro sufrimiento hasta llegar a curarnos las cicatrices entre nosotros mismos...
-Te entiendo...- Cortó mis palabras abrazándome fuertemente cuando le expresaba mis sentimientos.-No necesitas decírmelo, se exáctamente como te sientes.
Entonces sentí un gran alivio en el corazón, al menos alguien de carne & hueso me comprendía mejor que mi propia sangre...
-Me encanta tu forma de ser, eres la persona con el mejor corazón que haya conocido...
Nadie me había dicho de frente tantas cosas como esas, nunca pensé que alguien que haya conocido virtualmente & ahora me conoce de frente pueda conocerme mejor que los demás en los que vivo a mi alrededor...
Después de caminar otro rato nos detuvimos cerca de un barandal que daba hacía el otro piso de la plaza, me abrazó fuertemente por un buen rato, entonces comencé a sentir su respiración en mi cuello, notaba como inhalaba & exhalaba profundamente, mi piel se erizaba, estaba inmóvil, no sabía como reaccionar...Estaba paralizada...
-Es el mejor olor que haya olido, quiero recordar este olor...-Me halagó mientras aspiraba la otra parte de mi cuello por otro buen rato, hasta que decidimos caminar, estaba pensativo & su rostro parecía el de una persona que acababa de aspirar una especie de "droga" con una sonrisa en el rostro & la mirada en la luna (o eso yo creía)
-¿Cómo es mi olor?- le pregunté con mucha curiosidad, yo sabía que todas las personas poseeíamos un olor en específico, pero que nosotros no podíamos percibir. Aun que me interesaba saber lo que él opinaba & si de verdad yo tenía un olor tan potente & atractivo (Bueno un olor especial me refiería)
-Primero percibí tu perfume.- comenzó por una sonrisa mirándome a los ojos.- después seguía un olor aún mejor, distinto, tu olor.
Yo me ruboricé, después mencionó que en el cuello es donde mejor se podía distinguir el olor de una persona. Siempre me preguntaba cómo se sentiría cuando alguien suspira en tu cuello o te diera un sutil beso, tan sigiloso que apenas notarías cuando apenas posa su boca sobre tu piel...Pues a mi me sucedió eso... & sentía como si alguien me hubiera puesto una especie de veneno que paralizara todo mi cuerpo, apenas si recordaba mi nombre...
Llegamos de nuevo fuera del cine & el piano estaba desocupado, exceptuando una persona que residía en un asiento ocupando sus asuntos, ya era muy noche & la gente que trabajaba en las tiendas ya estaban cerrando. Entonces me senté lentamente admirando un bello Rosental de un cuarto de cola, miré a mi espectador, sentado cerca de mí en la tarima, observándome cuidadosamente con una sonrisa en el rostro, toqué mi mejor pieza, una pieza muy especial para mí. Fue entonces cuando posé mis dedos sutilmente sobre el tecleado & noté su textura & su peso, suave & ligero como una pluma, podría tocar horas & horas en un hermoso Rosental color negro de cola...
La pieza se llama: "River Flows In you" Aquella melodía tan especial para mi amor, Jorge, que le había interpretado ya un año atrás, esa pieza jamás pude olvidarla, hasta mis dedos la recordaban con exactitud. La gente que salía de las salas del cine, comenzaron a acercarse a observar, como una simple chica de la plaza podía deslizar los dedos como aguas sobre un instrumento que se ve tan complicado. Comencé a sudar & en intervalos donde podía controlarme observaba a Gusi quien me miraba con detenimiento sin borrar esa sonrisa del rostro, miraba a mi pequeño público; adultos & niños sin pestañear, mirándome con detenimiento, en mi finalmente verdaderos espectadores que adulían mi talento, (si es que se podría lamarse talento).
Cuando terminé, lo hice improvisadamente... Había olvidado como en mi último recital, el final de la pieza... Así que terminé con un acorde final & miré a Gusi con timidez, entonces mi pequeño grupo de espectadores me aplaudieron, agradeciendo
timidamente. Entonces Gusi se sentó al lado mío & me abrazó con ternura apoyando su rostro entre mi hombro & en mi cuello, suspirando nuevamente, volviendo a posar sus labios en mi piel, de nuevo esa sensación paralizante...
-Tocaste hermoso...- Dijo entrecortadamente, subiendo su rostro a la altura de mi mejilla & la besó delicadamente, yo no podía contestar, no sabía si comenzar a llorar o no, pero lo abracé & seguía escuchando.
Entonces me miró a los ojos & susurró...
-Jamás me canso de escucharte...
& Fue encontes cuando mi mente & corazón...
Ya no estaban conectados.
Jamás me habían dicho algo así de frente...Me sentía feliz, me sentía alegre...
-Sabes algo...-comencé aún apoyando mi mentón en su hombro.- Siempre de pequeña hablaba en voz baja porque cuando hablaba nadie me escucharía. No tenía la seguridad suficiente como para alzar la voz, porque sabría que a nadie le interesaría escucharme.
Entonces me apretó contra él & me beso en la frente.
Por un momento me olvidé de todo... Del mundo entero.
Me sentía demasiado feliz, que por primera vez alguien pudiera conocer mis verdaderos sentimientos, la fragilida dentro de mí, alguien la conocía.
Lo peor aún es que me sigo sintiendo tan fragil...
Que creo que en estos mismos instantes estoy sintiendo las lágrimas queriendo salir por mis mejillas.




