Creo que este espacio será en verdad algo extenso...
(riendome) Ni siquiera se como comenzar...
-Puedes comenzar desde el principió.- Dijo una voz interna dentro de mí.
-Jaja..Es muy fácil decirlo.- Respondí a mí misma.
Rayos estaba hablando conmigo misma, que estúpido, hablar con tu "yo interno" de cosas que ya saben, cosas en las que la demás gente consideraría ciertamente ridículas.
-No lo creo...-Me dijo la misma voz.- Lo has echo todo el tiempo y sin embargo aquí estás, derrochando tus sentimientos cuando crees que no hay nadie que pueda entenderte.-En parte tienes razón.- Señalé y me rasqué barbilla con incómodidad, guau, una conversación "inteligente" con tu consciencia (si es que a eso se le podría llamar consciencia o producto de imaginación.
- Recuerda que estás hablando "conmigo" osease, "tú" no lo digas como si no lo supiera
-Rayos creo que lo pasé por alto.- me ruboricé, porque ruborizarme cuando con la persona que hablo soy "yo"... En fin, me volveré loca si sigo continuando la misma ironía.
-Bueno, entonces ignoralo y piensa que soy otra persona
-Buena idea...- Miré al techo observando la nada, miles de imagenes subordinaron mi mente y pasaron como una especie de "flash back" cosas que empezaron a dolerme la cabeza...
-Pues tuve la peor Navidad y Año de Nuevo de mi vida.- suspiré fría y nostálgicamente, como si eso hubiese pasado tiempo atrás y quedase marcado como pequeñas y frágiles llagas en mi mente y corazón.- Ese son el tipo de cosas que no quisiera remarcar aquí...
-Lo entiendo completamente, no es algo que se pueda describir así de sencillo cuando tus sentimientos se están acumulando en una especie de explosión masiva.
Me reí en mis adentros y volví a exclamar dentro de mi cabeza "Cuanta razón tiene!"
Los problemas familiares no es algo que se quiera recordar así de fácil y menos en un espacio como éste, así que no es manda tener que contarlo más que mencionarlo...Tan solo por comenzar desde el principio...
-Es algo a lo que nadie se atrevería si quiera mencionar ni en el más mínimo papel, aun que sea para ti misma.
-Eso creo...
(Respirando muy ondo y viendo mi tecleado)
Pasó un año ya...
Junto con esa persona especial, llena de temores, tristezas y felicidad...
No sabía sentirme especial, con suerte o diferente a los demás.
-Eres distinta.-remarcó mi consciencia.- Diferente, especial, no te sientas menos o más que los demás, porque todos tenemos una historia única e irrepetible, tu formaste tu carácter a través de tu vida, y esas cosas malas te hicieron una buena persona, para que no cometas el error de ser como ellas.-
-Creo que sí...-me limité a responder haciendo caso omiso a sus halagos.
Todo el semestre había sido acompañada por una persona quien yo creía especial, su nombre era Carlos, y pasó a ser de un conocido como "mi mejor amigo" o eso creía yo... Ahora se tornó pasajero.
-Y volvemos a repetir el círculo.- añadió con tono irónico.
-Dejáme terminar ¿quieres?.- espeté un poco enfadada por ser interrumpida por mi propia consciencia que para lo que a mi respecta es algo realmente estúpido.
-Muy bien, muy bien! Continúa...
Había vivído lo que nunca he tenido con un hombre o se podría decir un "amigo" mi vida constituía de unas cuantas amigas, y amigos y amigas virtuales...
Pero esto tornándose nuevo para mí, sentía un cambio diferente que me asustaba, cuando le veía comenzaba a latir mi corazón.
"Oh esto sí que está mal" Pensaba yo... Los abrazos, las bromas y la cercanía se volvía cada vez mas cotidiano y más fuerte.
Sin embargo mis sentimientos no cambiaban por la persona que amaba.
-Eso es...El deseo.- comenzó mi consciencia al ver que di una pequeña pausa para reflexionar lo que había declarado.- Al ver que tu amado está tan distanciado de ti, tan lejos, en otro lugar a miles de kilómetros, piensas en tu mejor amigo como si fuese él a quien estás abrazando y por eso crea esa especie de "atracción"
-Suena demasiado lógico...
Después de un tiempo me di cuenta de que él se tornaba distinto, tímido, con ganas de sorprender, y entonces sus acciones, comenzaron a tornarse en una advertencia y peligro para mí...
Las cargadas, cuando trataba de tomarme de la mano o me quería abrazar por la cintura, le decían a mi cabeza "basta...!" Y fue entonces cuando remarcaba mi amor por Jorge, y Carlos evidentemente se sentía impotente, dominado por celos que no quería asimilar y mucho menos admitir, pero yo ya lo sabía.
-Es algo que no había sentido- me dijo una vez por Facebook.- me molesta...
Yo hice una mueca para mí misma y olvidé lo que había dicho.
Él lo sabía, que no tenía oportunidad conmigo, él sabía lo mucho que lo amaba y cuanto lo necesitaba, sin embargo esto tuvo que dar a un fin.
-Una broma puede prender fuego a una amistad, y la indiferencia la leña que lo acrecenta
-Lo mismo pienso yo...- reí estúpidamente, algo realmente irónico.
Fue entonces cuando hace poco pasó.
-Oh es verdad tienes emm...Ammm- habló despreocupado haciendo ademanes encontrando la palabra que había olvidado
-cuñada?- adiviné sin sorprenderme, aun que una "buena amiga" debería hacer alagos o decir NO INVENTES!, sin embargo no me sorprendí y no sentí absolutamente nada, si quiera odio ni felicidad alguna, solamente, un gran alivio.
-Sí me la presentaron el sábado y ayer me le declaré
-Que no es mejor conocer a una persona antes de entregarte?.- contraataqué sagazmente enarcando una ceja y sorprendida de lo desesperado que estaba.
- sí, ¿qué tiene de malo?
-Nada, es solo que es algo sorprendente.- me reí en mis adentros, olvidándo mi humor mórbido y sarcástico y volviendolo a felicitar..Finjiendo... Supongo que debería llamar...
-Condescendencia?
-yo lo llamaría como algo diplomático
-Oh claro...
Ese día sin preocupaciones de que lucharía porque algún día le diera riendas, (ciertamente tenía miedo de herirle...) le bromée como siempre, hasta que entre Miguel, él y yo, hubo un lapso de broma donde yo esta vez terminé de una vez por todas esto, diviéndolo entre dos anchos estrechos, una distancia, un límite entre ambos.
-Eres una ardidita.- me bromeó Miguel con una risa
-Cierra la boca.- reí y le pegué en el hombro
-rápido y bien furioso.- dijo Carlos quien enseguida, comenzó a carcajearse, seguido de Miguel y después yo, siguiendo el hilo de la broma.
Me paré entonces y exclamé en tono burlón y sarcástico:
-Cortálas!!!.- hice un ademán con los dedos y una mirada fulminante pero bromista, entonces deshaciendo yo misma mis dedos, le di un golpecito en el hombro exclamando: Ya no eres mi amigo ya no te quiero jum!!
Sin embargo, esperando yo el hilo del juego, esto terminó siendo una descición masiva...
Pensando yo que me díriía algo como "perdóname!" y me haría la indignada... Pasó una descepción, así como él sabe que no puede tenerme, terminó por poner un bache entre ambos así deshaciendo nuestra amistad, y una gran indiferencia entre nuestras existencias.
Sin embargo...No sentí absolutamente nada...
Ni sentimiento de culpa...O extrañesa, siquiera lo extrañaba, creo que me sentía con un peso de encima...
Me escucharé cruel, pero creo que me hice a la idea de que personas que suelen promerte cosas diciéndote palabrerías como "amigos por siempre" en ese caso, donde quedó su interés? Me di cuenta de que vengo valiendo como siempre, así que solo sonreí irónicamente y me dije a mis adentros.
No me importa.
Yo no me haré del rogar, estoy harta de pedir perdón y creer que siempre tengo la culpa...
-En una pelea la causa son de ambos...No le eches tanto la culpa a él
-por una parte es verdad que no le busqué para decirle "perdón, era broma" Pero el interés tiene pies, tanto me habla y dice, pero no lo demuestra, sin embargo yo estoy bien sin él.
-Eso crees tú
-Necesitaba sacar mi orgullo-espeté.- es cierto que estoy inconforme y estoy furiosa porque resulto ser un hipócrita.
Y entonces me di cuenta que estaba sola...
Mi consciencia ya no habló más, y me sentí con aire en los pulmones y un fuego ardiente de intensa risa mordaz.
Como he de llamar a eso...
-Estado bipolar
Rió mi consciencia como en un eco entre mis pensamientos.
(riendome de mi misma)
Creo que no tengo más porque añadir...
Se despide en estado bipolar, Nill
Sayonara, Bye-bye.
